18 de julio de 2007

Reflexionar sobre el Aprendizaje...

Un joven que vivía en un pequeño poblado del interior de Grecia no conocía el mar y deseaba aprender sobre él. Pasó horas y horas en bibliotecas silenciosas, se sumergió en libros que lo describían y de los cuales aprendió mucho. Así fue capaz de describir su extensión, nombrar las criaturas que en él habitaban e incluso sabía los colores que el sol derramaba sobre la superficie al poniente.Su mente se pobló de toda clase de impresiones acerca de eso llamado océano. Cierto día recibió una invitación para viajar a la costa. Llegó cuando el sol se ponía sobre las aguas. Los sonidos de las rompientes y la espuma salpicada magnificaban su hermosura. Corrió hasta la orilla, hundió sus manos bajo la superficie y llevó a su boca el agua salada.Quitándose los zapatos se internó en el océano y sintió la suavidad del agua que limpiaba la arena de sus pies. Mientras el mar se arremolinaba en derredor de sus piernas y la luz solar danzaba colorida hacia sus ojos, pensó: ¡con que esto es el océano!...

3 comentarios:

Unknown dijo...

se me puso la piel de gallina mientras leía el cuentito y palpitaba el, casi obvio, final.
pero por qué? porque me sentí identificado: años de estudio y trabajo, colaborando en la ONU y en esa otra ONG repleta de extranjeros, para al fin, el mes q viene, emprender un viaje para conocer "el océano". vos sabés a q me refiero amiguita. y seguramente será diferente a lo q leí y aprendí.
me gustó mucho! besos! y gracias!:D

Celes dijo...

me alegro que t haya gustado amiguito!!!, así q de ver el océano se trata...
besos!

Celes dijo...

Gracias Elena!... es muy lindo cuento.... Todo es simple o la gente es compleja?
Un beso-..
Celes.